lunes, 7 de junio de 2021

  Alfredo Ramos Martínez * Fideas Elizondo*Federico Cantú * 

 III Pioneros - Pinacoteca de Nuevo León

Federico Cantú 1907-1989

 

Nuevo León ha tenido la fortuna de compartir el talento de tres grandes Laureados; Alfonso Reyes , Alfredo Ramos Martinez y Federico Cantú; Paradójicamente (los tres están entrelazados en el tiempo ) Y paralelamente lograron la inmortalidad, dejándonos un gran legado que construirían durante su largo andar por América y Europa.

 

Federico nació en el ceno de una familia amante de la música , literatura y poesía, originario de Cadereyta de Jiménez 

sus primeros años los vivio en Monterey.

Cuando niño cuenta haber conocido por amistad de su padre el Dr. Adolfo Cantú a Porfirio Barba Jacob, al cual le dedicaría mucho tiempo despues,  un monumento que un hoy podemos admirar al frente de CONARTE.

A principios de 1914 , Luisa Garza-Loreley madre de nuestro artista, decide trasladarse a San Antonio Texas con la idea de dar clases de piano, y trabajar en el departamento de redacción de un Periódico local y es en Texas  donde el joven artista desarrolla a sus primeros murales en el pizarrón de la escuela pintando todas esos motivos de los Peregrinos de Mayflower , La Navidad y los pasajes históricos.

Ya en 1921 y con la premura de radicar en México , donde Loreley trabajaría con Gabriela Mistral y José Vasconcelos :  Federico se inscribe en la Escuela al Aire libre de Coyoacán con Alfredo Ramos Martinez.

 

El criterio y la orientación eran francamente impresionistas . Del culto que rendíamos a Monet , Pizarro, Sisley, Seurat, Van Gogh, y por supuesto Cézanne, aprendí la limpieza del color y la mas furiosa anti academia. Cuando cumplí catorce años , sentí el ansia de Paris. Los Libros de mi madre y las novelas románticas con teatro en la Ciudad Luz, me alucinaron ; me sedujeron al grado de convertir en obsesión lo que en un momento fue embriaguez espiritual.. 

Les Années folles (Los años locos) comenzaron en 1920 y terminaron en 1929 con el inicio de la Gran Depresión.

 

Cuando cumplí catorce años , sentí el ansia de Paris. Los Libros de mi madre y las novelas románticas con teatro en la Ciudad Luz, me alucinaron ; me sedujeron al grado de convertir en obsesión lo que en un momento fue embriaguez espiritual.. 

 

Durante una década en Montparnasse  (1924-1934 ) Cantú convivió  con Artistas y literatos como Renato Leduc, Cardoza y Aragón , Alfonso Reyes, Moreno Villa , Cesar Vallejo y Antonin Artaud ; elevado a “Poeta Maldito”  Artaud, cultivaba una gran amistad con Federico, visitando frecuentemente el Atelier de Rue Delambre como en La Rotonde y Le Dóme en Montparnasse. Por supuesto que en Paris tambien estaban las galerías , los coleccionista,  los mecenas y modelos que vivian diariamente  los cafés bares y bistrós de Montparnasse.

Ahí : A tan solo unos pasos de los cafés La Rotonda , Le Dome, Le Dingo, The Jockey. La Closerie des lilas. Estaba una calle que salía del Carrefour Vavin, no podía haber una mejor esquina en todo el barrio para vivir y trabajar , para emborracharse y enamorarse, ahí vivió Federico Cantú ,que por siempre seria un nómada nato. 

1924 el joven artista se integro al grupo de españoles cercanos a Picasso , José Maria Decrefft, Julio González, Ginés Parra, Mateo Hernández , y es asi que surgen en la obra de Cantú, muchos temas donde la figura de Picasso estará presente.

 

Cantú comprendía con facilidad no solo los menesteres del grabado, escultura y pintura , estaba aprendiendo el arte de la relación que se da entre coleccionistas y artistas, de paso con su don de palabra compartía modelos con sus amigos Montparnasenos : Foujita, Pascin , Mateo Hernández, Ginés Parra. Y recordando   las palabras de  Henry Miller ahora afirmaba .......... No tengo dinero, ni recursos, ni esperanza. Soy el hombre mas feliz de la vida. Hace un año , hace seis meses, pensaba que era un artista. Ahora ya no pienso en ello; Ahora Soy.

 

En 1928  para completar la idea del respiro que toma Federico en America antes de regresar de nuevo a Paris:

Sumaría que su estancia en California con la primer exposición retrospectiva en Exposition Park , coincidiría  con la muestra ( en la misma cede) de Ramos Martinez y J.C. Orozco , hecho que se convierte en una oportunidad única , porque con tan solo 21 años ya es un artista consumado y pinta su primer mural en Pasadena California con el tema del Cristo Negro y Madona.

En 1930 Federico regresa a Paris con la carpeta Dorian en mano, todo un tratado biográfico mitificado a tinta y ahora se instala ahora el “Quartier Latin”, un ultimo respiro a la vida de Arlequín y la Mona Casandra.

 

En enero de 1936 , Antonin Artaud visita México, instalado en el atelier de Federico con la idea de  desarrollar una serie de textos como “Primer contacto con la Revolución Mexicana” , “Symboles et médiations  dans l’espace mexicain” en torno a las antiguas civilizaciones Americanas. Una época de revelación para Federico donde surgen los primeros trazos de obras icónicas , de la mitología mesoamericana, temas extraordinarios que como gran maestro llevara a la monumentalidad junto con la mitología , historia y los temas bíblicos.

 

Federico lleva un gran camino recorrido, ha cumplido apenas 30 años y ya expuesto en los principales museos del mundo. En julio 1937 Federico Cantú abre una exposición  en la Galería Stendahl , sin duda se convertirá en el preámbulo para tomar muy en serio la decisión de trasladarse a vivir ala Ciudad de Nueva York en 1938-1941. 

  Dos años despues de esta memorable exposición en donde por supuesto vende el “Autorretrato con Toros y luna” Stendahl organizó una de las exposiciones mas importantes de la época mostrando la obra maestra de Pablo Picasso, “El Guernica” por primera vez en America .Es la época de exposiciones en el Philadelphia Museum , Art Club of Chicago , Macy's Gallery , MOMA , Metropolitan Museum . Santa Bárbara Museum y Smithsonian Museum.

 

La guerra en 1943 crea una migración de Norte Americanos que se instalan en San Miguel de Allende , MacKinley Helm – coleccionista, mecenas y critico de arte- decide invitar a Federico a que ejecute un mural para la Parroquia de San Miguel Allende y paralelamente desarrollar la ilustración de dos de sus obras literarias , La vida de Pípila y A Matter of Love , para las que Federico retrata las escenas con finos dibujos a tinta.

Es tambien en ese año cuando El Corcito funda la Escuela La Esmeralda y le solicita se sume a la docencia para impartir la  Cátedra de muralismo.

Ya a mediados de los 40s tiene la oportunidad de hacer una serie de placas en plata con el tema de la Letanía Lauretana    para la Iglesia de la Purísima , paralelamente pinta dos obras mas con el tema del Cura de Ars y la Virgen de Guadalupe.

 

Viene otro respiro para impartir cátedra en California e inicia una fructífera amistad con la Galeria de Bernard Lewin en California. Inicia los años 50s y desarrolla un despliegue de obra mural impresionante, como el del Museo regional de Morelia y la residencia Coquet , y para 1957 pinta la primera obra mural para el IMSS , seguida de la capilla de los Misioneros de Guadalupe  donde desarrolla obras en escultura , pintura la fresco y vitral , de 1958 a 1964 despliega un sinnúmero de obras monumentales para el IMSS  ( Enseñanzas de Quetzalcóatl, mitología Tolteca, la tira de la Peregrinación , Enseñanzas del cura Hidalgo ) asi como los cientos de variantes referentes a la Maternidad del IMSS y paralelamente trabaja en los relieves monumentales de la UANL y el flechador del sol.

 

Y se adentra a el arte sacro , dedicando un centenar de placas de grabado al buril que lo llevaran a la monumentalidad de los frescos de la Pinacoteca Virreinal , Los Jinetes del apocalipsis en Morelia y la Capilla de los Misioneros de Guadalupe , que lo conducirán a pintar obra de caballete para el Museo Vaticano.

 

Para cuando cumple 55 años El Ulises de Cadereyta lo ha hecho todo , es ya el grabador sacro mas importante, uno de los mejores pintores,  es un gran muralista  un extraordinario escultor y por fin llevo el sueño de Artaud a la monumentalidad , recordando “ los grades coloso que surgen como dioses en las montañas.

Llega a 1970 ( ha renunciado a recibir el premio Nacional de Artes ) y prepara su primer retrospectiva en el Palacio de las Bellas Artes que se repetirá en 1986

 

Al final de su vida La capilla Alfonsina le permite reitera su reconocimiento con una escultura de Palas Atenea  dedicada a su amigo Don Alfonso Reyes. 

Federico mure el ultimo domingo del mes de enero de 1989 , dejando un gran legado y sin duda un laberinto iconográfico que nos llevara muchos años descifrar.

 

Con esta Exposición, Pinacate de Nuevo León nos sorprende con obras inéditas, de exquisitez absoluta y rinde un merecido homenaje a la figura del gran Ulises de Cadereyta ; maestro del grabado, el dibujo, la obra de caballete, la escultura y la monumentalidad del relieve en piedra y fresco.

 

Aparentemente Federico Cantú es sólo un nombre en la plástica nacional. Si aseguráramos que una de sus obras es más conocida que cualquier obra de Orozco, Rivera, Tamayo, o cualquier otro pintor, campearía el sarcasmo. ¿Quién de todos los mexicanos no se reconoce, quién no se acuna, quién no reposa en la monumentalidad de una madre amamantando a su hijo, escoltados, los dos, por las alas desplegadas del águila, en la escena asentada sobre las siglas IMSS?

lunes, 17 de mayo de 2021

  



Dirección de Difusión y Relaciones Públicas

Ciudad de México, a 17 de mayo de 2021 Boletín núm. 306

El Salón de la Plástica Mexicana conmemora el Día Internacional de los Museos con charla virtual sobre el centenario del muralismo



  • En el conversatorio en línea se analizará la obra de los maestros Desiderio Hernández Xochitiotzin y Federico Cantú

Como parte de Contigo en la distancia, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) llevan a cabo el conversatorio en línea 100 años del movimiento muralista: Recuperando la memoria histórica a 500 años de la caída de Tenochtitlan; en donde se analizará la obra mural de los maestros Desiderio Hernández Xochitiotzin y Federico Cantú, ambos miembros fundadores del Salón de la Plástica Mexicana.

La actividad virtual forma parte de las actividades con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos y en el marco del centenario del muralismo en México. Será transmitida a través del perfil oficial de Facebook del Salón de la Plástica Mexicana (/salondelaplasticamexicana) el martes 18 de mayo a las 19:00 horas.

Participan en el conversatorio Citlalli H. Xochitiotzin, quien estudió Sociología en la Universidad Autónoma de México, y Filosofía en la Universidad Autónoma de Tlaxcala; poeta, ensayista, escritora y filósofa, su trabajo literario une la diversidad cultural en sus conceptos y lenguaje; en una fusión emotiva, reflexiona acerca del mundo en su lírica, salpicada de palabras en náhuatl como vocablos cotidianos.

En forma paralela a su labor, ha trabajado en la organización, fomento y difusión de la cultura en México y Estados Unidos; es fundadora del Instituto Tlaxcalteca de Cultura, y Radio Altiplano Tlaxcala; desde 1973 trabaja en gestión y promoción cultural, radio, televisión y prensa de forma institucional e independiente. Actualmente es presidenta de la Fundación Desiderio Hernández Xochitiotzin y editora de Cuarto Creciente.

En tanto, Adolfo Cantú, originario de Monterrey, Nuevo León, estudió diseño gráfico, arquitectura y música. A lo largo de su trayectoria, aprendió técnicas en modelado geométrico, teñidos y herrería con el maestro marroquí Meki Megara. En la década de los ochenta desarrolló más de un centenar de escenografías y se integró como subdirector a la Galería de Arte Moderno y Val Ray Reforma, del pintor Raimundo Martínez.





Respecto al maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin (1922-2007), quien fue cronista, historiador, grabador, pintor y muralista originario de Tlaxcala, inició estudios a los 14 años de edad. Por las noches asistía a la Academia de Bellas Artes de Puebla y por las mañanas pintaba al aire libre. Más tarde fue becado por el gobierno de Suecia para estudiar y conocer la pintura europea. A su regreso a México, interesado en la historia de su estado natal, pintó en 1957 su obra mural más conocida: Historia de Tlaxcala y su contribución a lo mexicano a través de los tiempos, ubicada en el Palacio de Gobierno de Tlaxcala. Su trayectoria profesional fue reconocida por universidades prestigiadas del extranjero, entre ellas La Sorbona de París y Harvard, en Estados Unidos, entre otras.

A su vez, el pintor, escultor y grabador Federico Cantú (1907-1989), nació en Cadereyta Jiménez, Nuevo León. Se formó en la Escuela al Aire Libre de Coyoacán, dirigida por Alfredo Ramos Martínez; estudió con el grabador Carlos Alvarado Lang y en el taller del escultor José de Creeft. Cantú tuvo una prolífica producción de bocetos, murales, óleos, acuarelas, dibujos, tintas, monotipos, grabados, esculturas en mármol, piedra y bronce, además, fusionó varios elementos y estilos entre la tradicional escuela mexicana y la europea.

Durante su trayectoria artística, permaneció en diferentes ciudades de Europa y de Estados Unidos. Su amor por la literatura, especialmente la poesía, lo llevó a ilustrar textos de Renato Leduc, Luis Cardoza y Aragón y Alí Chumacero, entre otros.

La transmisión del conversatorio 100 años del movimiento muralista: Recuperando la memoria histórica a 500 años de la caída de Tenochtitlan


 se podrá seguir a través de Facebook del Salón de la Plástica Mexicana (/salondelaplasticamexicana) el martes 18 de mayo a las 19:00 horas; de manera posterior se podrá ver el video en la plataforma contigoenladistancia.cultura.gob.mx.

Redes sociales

Se pueden seguir las redes sociales del INBAL en Instagram (@INBAMX), Facebook (/INBAmx) y Twitter(@bellasartesinba).

Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx). 


sábado, 20 de marzo de 2021

   

Primavera 2021

Federico Cantú Garza









La Escuela Mexicana de Pintura Y Escultura no solo lego una riqueza incalculable en patrimonio artístico, de paso logro generar una riqueza económica nunca antes vista. 

 

Decía Cantú: Antes de conocer a Inés Amor yo viví años en  Paris donde vi morir de hambre amigos tan cercanos como Cesar Vallejo. Inés nos hizo valer como artistas cuando se ganaba mas siendo profesor de idiomas.

 

En 1948 con animo de sumergirse en el universo de las culturas mesoamericanas,

Federico Cantú , pinta las primeras versiones de Xilonen , Xochipilli y la Luna Coyolxauhqui , esta iconografía  dará forma a los murales Teotleco de 1950 y que posteriormente integrara a las Enseñanzas de Quetzalcóatl . Ya en 1960 inaugura en la Unidad Independencia IMSS los relieves que adornan el Teatro Independencia 

 

Pronto el proyecto IMSS lo lleva a desarrollar una serie de relieves en Nuevo León y de ahí a los Altares , en el camino de la carretera  Linares – Galeana donde esculpe otra gran obra monumental con Ceres- Chicomecóatl

 como figura central 









 

Los Altares

 

Colindaban las huertas de las casas de Edelmiro Rangel y Adolfo Cantú Jáuregui, padres de Raúl Rangel Frías y Federico Cantú, respectivamente. De allí nació la amistad de estos prohombres de la cultura local.

 

Entusiasmado finalmente por la idea de Federico, don Raúl le recordó al artista que sólo contaban con 250 mil pesos, pero que agregaría 100 mil pesos más.

"¡Yo pongo el resto!", comentó Cantú, hijo de la escritora María Luisa Garza "Loreley", quien pondría de su bolsillo 45 mil pesos. "¡Nomás por darme el gusto!".



 

Bo

2021-03-20

sábado, 2 de enero de 2021

 MOMA 1940 Mexican Art

When we speak of pre-Spanish art in Mexico,
it must not be forgotten that we include at least
twenty centuries and that within this period there
necessarily exist many styles that correspond to of a ritual calendar called "tonalpohualli" among 



Proyectos  1950-1970  Federico Cantú - Patrimonio UANL 

different periods in many different cultures. It would be false, for example, to consider pre-Spanish art in Mexico as only the art of the Aztecs or Mayas. This popular conception is as erroneous as would be the idea that all Mediterranean and European art is represented by that of the French or English in the eighteenth century. Aztecs and Mayas were the most important tribes that the Spaniards found at the time of the Conquest, but not even then were they the only great peoples in Mexico, nor did they represent an entirely original art and culture with out antecedents, especially if we consider not only the aboriginal art at the time of the discovery of America, but also go back to a past so distant that it cannot yet be fixed in time. 

Cultural Horizons. The question of Amer ican chronology is a difficult one, so much so that archaeologists speak of what have been called "cultural horizons" rather than of epochs. There is unquestionably a prehistoric horizon to which be long the Folsom arrowheads and other finds of stone implements in the United States. These finds have demonstrated that the American man was contemporaneous with fauna now extinct. It has not been possible to extend this first prehistoric horizon to Mexico, although the great quantity of finds in the southern part of the United States makes it very likely that prehistoric man existed also in Mexico. 


Vitral 1957 Federico Cantú - Misioneros de Guadalupe 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

  Nacimiento en Tamaulipas o Natividad en Tamaulipas 1960

 

Federico Cantú, fue uno de los grandes maestros del arte sacro en el siglo XX

Su pasajes bíblicos denotan su fina y dedicada pasión por lo divino y   sin dudad el tema de la Natividad o la Madona y niño se convertirá en una constante.



 La presencia de este magnánimo pasaje, aparece en primeramente en obra al fresco , obras de caballete , dibujo , vitral y grabado. Pero esta obra en especial ,fue trabajada en placa de bronce por Federico ; paralelamente a la obra que aparece en el los vitrales de la Capilla de los Misioneros de Guadalupe, porque como lo muestra la imagen , la disposición es la misma!

Paradójicamente en esta obra, podríamos señalar que a diferencia de otras madonas que desarrollara décadas atrás , Federico incluye en esta versión  la figura de San José,

Creando un puente que nos lleva a recordar la obra de caballete pintada en California en 1929, con el titulo “Descanso en la huida a Egipto”  y si bien su pincel ha pasado por una transición de tres décadas  aun existe ese trazo de reconocimiento a el gran Sandro Botticelli , pero con un toque de intemporalidad, muy socorrido en la obra de Cantú , donde traslada el pasaje a Tamaulipas , tal y como lo hace en el descanso en la huida a Egipto de 1953-62 , donde la Virgen y San José, recorren el desierto, pero en un entorno regiomontano!


 

A la distancia, vemos que Federico compartió el arte sacro en muchas placas de grabado y algunos tirajes ejecutados específicamente con la finalidad de convertirlos en obra por encargo y esta obra no es la excepción, y es que en 1960, Cantú se encontraba trabajando en el primer relieve monumental para la UANL y es ahí donde conoce a Carlos Guajardo , que no solo era un empresario ejemplar , él era todo un ejemplo de filantropía  y al entusiasmare con el trabajo del Mural de Ingeniería , decide aportar todos los medios económicos para la ejecución de los murales de la facultad de Filosofía y letras . Ese mismo año Guajardo le pide a Federico le imprima todo un tiraje en gráfica con la obra que hoy tratamos.




Otro dato curioso es que Guajardo tambien financian un sinnúmero de obras de teatro de Salvador Novo y entrados en el tema del teatro Federico diseña un mural para un auditorio imaginario con figuras de la narrativa historia del Noreste , donde aparece Fray Servando teresa de Mier y el paisaje del Cerro de la silla. La obra mural no se realizo y solo queda el testimonio del anteproyecto.

 

Bo

Otoño del 2020

viernes, 3 de julio de 2020


Federico Cantú 1907-1989  y la obra Mural Historica
De la Crónica Mexicana, de Domingo Chimalpáhin:

…en este año murió el señor Moteuczomatzin Xocóytl, tlatoani de Tenochtitlan, en el mes de julio, y en tecuilhuitontli, según la antigua cuenta de las veintenas; entonces, perseguidos, los españoles se fueron a Tlaxcallan, tras salir de Tenochtitlan huyendo de noche.1
De las Cartas de Relación de Hernán Cortés:
Desamparada así la fortaleza, con mucha riqueza así de vuestra alteza como de los españoles y mía, me salí lo más secreto que yo pude, sacando conmigo un hijo y dos hijas del dicho Mutezuma y Cacamacín, señor de Aculuacán, y al otro su hermano que yo había puesto en su lugar, y a otros señores de provincias y ciudades que allí tenía presos. Y llegando a las puentes que los indios tenían quitadas, a la primera de ellas se echó la puente que yo traía hecha, con poco trabajo, porque no hubo quien la resistiése, excepto ciertas velas que en ella estaban, las cuales apellidaban tan recio que antes de llegar a la segunda estaba infinita gente de los contrarios sobre nosotros, combatiéndonos por todas partes, así desde el agua como de la tierra; y yo pasé presto con cinco de caballo y cien peones, con los cuales pasé a nado todas las puentes y las gané hasta la tierra firme. Y dejando aquella gente a la delantera, torné a la rezaga donde hallé que peleaban reciamente, y que era sin comparación el daño que los nuestros recibían, así los españoles como los indios de Tascaltecal que con nosotros estaban, y así a todos los mataron, y muchas naturales de los españoles; y asimismo habían muerto muchos españoles y caballos y perdido todo el oro y joyas y ropa y otras muchas cosas que sacabamos, y toda la artillería. 



Recogidos los que estaban vivos, echélos adelante, y yo con tres o cuatro de caballo y hasta veinte peones que osaron quedar conmigo, me fui en la rezaga peleando con los indios hasta llegar a una ciudad que se dice Tacuba, que está fuera de la calzada, de que Dios sabe cuánto trabajo y peligro recibí; porque todas las veces que volvía sobre los contrarios salía lleno de flechas y viras y apedreado, porque como era agua de la una parte y de otra, herían a su salvo sin temor. A los que salían a tierra, luego volvíamos sobre ellos y saltaban al agua, así que recibían muy poco daño si no eran algunos que con los muchos se tropezaban unos con otros y caían y aquellos morían. Y con este trabajo y fatiga llevé toda la gente hasta la dicha ciudad de Tacuba, sin me matar ni herir ningún español ni indio, sino fue uno de los de caballo que iba conmigo en la rezaga; y no menos peleaban así en la delantera como por los lados, aunque la mayor fuerza era en las espadas por do venía la gente de la gran ciudad. 
Y llegando a la dicha ciudad de Tacuba hallé toda la gente remolinada en una plaza, que no sabía donde ir, a los cuales yo di prisa que se saliesen al campo antes que se recreciese más gente en la dicha ciudad y tomasen las azoteas, porque nos harían de ellas mucho daño. Y los que llevaban la delantera dijeron que no sabían por donde habían de salir, y yo los hice quedar en la rezaga y tomé la delantera hasta los sacar fuera de la dicha ciudad, y esperé en unas labranzas; y cuando llegó la rezaga supe que habían recibido algún daño, y que habían muerto algunos españoles e indios, y que se quedaba por el camino mucho oro perdido, lo cual los indios cogían; y allí estuve hasta que pasó toda la gente peleando con los indios, en tal manera, que los detuve para que los peones tomasen un cerro donde estaba una torre y aposento fuerte, el cual tomaron sin recibir algún daño porque no me partí de allí ni dejé pasar los contrarios hasta haber tomado ellos el cerro, en que Dios sabe el trabajo y fatiga que allí se recibió, porque ya no había caballo, de veinte y cuatro que nos habían quedado, que pudiese correr, ni caballero que pudiese alzar el brazo, ni peón sano que pudiese menearse. Llegados al dicho aposento nos fortalecimos en él, y allí nos cercaron y estuvimos cercados hasta noche, sin nos dejar descansar una hora. En este desbarato se halló por copia, que murieron ciento cincuenta españoles y cuarenta y cinco yeguas y caballos, y más de dos mil indios que servían a los españoles, entre los cuales mataron al hijo e hijas de Mutezuma, y a todos los otros señores que traíamos presos.

De los testimonios indígenas recopilados en Visión de los Vencidos:
Cuando hubo anochecido, cuando llegó la medianoche, salieron los españoles en compacta formación y también los tlaxcaltecas todos. Los españoles iban delante y los tlaxcaltecas los iban siguiendo, iban pegados a sus espaldas. Cual si fueran un muro se estrechaba con aquéllos. 
Llevaban consigo puentes portátiles de madera. Los fueron poniendo sobre los canales: sobre ellos iban pasando.
En aquella sazón estaba lloviendo, ligeramente como rocío, eran gotas ligeras, como cuando se riega, era una lluvia muy menuda.
Aún pudieron pasar los canales de Tecpantzingo, Tzapotlan, Atenchicalco. Pero cuando llegaron al de Mixcoatechialtitlan, que es el canal que se halla en cuarto lugar, fueron vistos: ya se van fuera.
Una mujer que sacaba agua los vio y al momento alzó el grito y dijo:
—Mexicanos… ¡Andad hacia acá: ya se van, ya se van traspasando los canales vuestros enemigos!… ¡Se van a escondidas!…
Entonces gritó un hombre sobre el templo de Huitzilopochtli. Bien se difundió su grito sobre la gente, todo mundo oía su grito:
—Guerreros, capitanes, mexicanos… ¡se van vuestros enemigos! Venid a perseguirlos. Con barcas defendidas con escudos… con todo el cuerpo en el camino.
Y cuando esto se oyó, luego un rumor se alza. Luego se ponen en plan de combate los que tienen barcas defendidas. Siguen, reman afanosos, azotan sus barcas, van dando fuertes remos a sus barcas. Se dirígen hacia Mictlantonco, hacia Macuiltepec.
Las barcas defendidas por escudos, por un lado y otro vienen a encontrarlos. Se lanzan contra ellos. Eran barcas guarnicionales de los Tenochtitlan, eran barcas guarnicionales de los de Tlatelolco. 
Otros también fueron a pie, se dirigieron rectamente a Nonohualco, encaminando hacia Tlacopan. Intentaban cortarles la retirada. 
Entonces los que tripulaban las barcas defendidas por escudos, lanzaron sus dardos contra los españoles. De uno y de otro lado los dardos caían.
Pero los españoles también tiraban a los mexicanos. Lanzaban pasadores, y también tiros de arcabuz. De un lado y de otro había muertos. Eran tocados por las flechas los españoles, y eran tocados los tlaxcaltecas. Pero también eran tocados por los proyectiles los mexicanos.
Pues cuando los españoles hubieron llegado a Tlaltecayohuacan, en donde es el Canal de los Toltecas, fue como si se derrumbaran, como si desde un cerro se despeñaran. Todos allí se arrojaron, se dejaron ir al precipicio. Los de Tlaxcala, los de Tliliuhquitepec, y los españoles, y los de a caballo y algunas mujeres.
Pronto con ellos el canal quedó lleno, con ellos cegado quedó. Y aquellos que iban siguiendo, sobre los hombres, sobre los cuerpos, pasaron y salieron a la otra orilla.
Pero al llegar a Petlacalco en donde hay otro canal, en paz y quietamente lo pasaron sobre el puente portátil de madera.
Allí tomaron reposo, allí cobraron aliento, allí se sintieron hombres. 
Y cuando hubieron llegado a Popotla amaneció, esclareció el cielo: allí, refrigerados ya, a lo lejos tenían combate. 
Pero allí llegaron dando alaridos, hechos una bola en torno de ellos los mexicanos . . 


De la Relación de la Conquista de Fray Bernardino de Sahagún:
Los capitanes valerosos muestran su valor y su industria en las mayores necesidades, y ansí el valeroso capitán D. Hernando Cortés, mostró su animosidad y industria, a un tiempo él y los suyos estaban a punto de perderse acorralados y cercados dentro de su mismo fuerte, y sin esperanza de ningún socorro sino de sólo Dios. Esforzado con esta esperanza y con su valeroso ánimo, habló a todos los suyos que se aparejasen para salir de aquel peligro en que estaban, así en lo temporal como en lo espiritual. Dijoles tales cosas acerca destos dos puntos, que los que estaban desesperados de su vida y aun de su salvación, fueron movidos a confianza de salvar sus vidas y sus almas, y hicieron alegremente todos lo que él les persuadió que hiciesen en lo espiritual y en lo corporal; de manera que aparejados con fianza para poder salir, y salvar sus vidas pasando por medio de sus enemigos innumerables a la honra que él les dijo que saliesen con confianza y con esfuerzo, salieron por donde él mandó, y por el concierto que él puso en la manera de proceder su camino. Esto fue a la media noche, y salieron todos con gran orden y con gran silencio, comenzando a proceder por su camino, llevando las puentes levadizas consigo. El primer foso que toparon pasáronle con las puentes: este lugar se llama Tecpantzinco. Habiendo pasado este foso, una muger que iba a tomar agua del, viólos como iban en silencio, y todos ordenados, y luego dio voces llamando a los mexicanos para que saliesen contra sus enemigos que secretamente se iban huyendo. A la voz de esta muger despertó una de las velas que guardaban, que era un hombre con otros que estaban encima de una torre o Cú de Huitzilopochtli, y mirando, vio como iban todos los españoles fuera del fuerte, y comenzó a dar voces que se oyeron entre todos los mexicanos para que acudiesen a cerrar el camino a sus enemigos que se iban. Luego por el agua y por la tierra comenzaron a venir en canoas y a pie gran multitud de soldados, y comenzóse a trabar la batalla entre los españoles y los mexicanos, y el capitán D. Hernando Cortés comenzó a discurrir por el medio los suyos desde la retaguardia hasta la vanguardia peleando y esforzando a los suyos con voces muy amorosas y estimulativas. Desque llegaron los españoles a un foso más ancho que los otros, que se llama Tolteacali, por la gran prisa que les deban de ambas partes del camino, comenzaron a caer en aquel foso, y cayeron tantos, que de españoles y de indios, y de caballos y de cargas, el foso se hinchó hasta arriba, cayendo los unos sobre los otros, y los otros sobre los otros; de manera que todos los de bagaje quedaron allí ahogados, y los de la retaguardia pasaron sobre los muertos. Los españoles que aquí quedaron muertos fueron trescientos, y de los tlaxcaltecas y otros indios amigos fueron más de dos mil

De la Historia Verdadera de Bernal Díaz del Castillo:
Pues de que supimos el concierto que Cortés había hecho de la manera que habíamos de salir e ir aquella noche a los puentes, y como hacía algo oscuro y había niebla y lloviznaba, antes de medianoche se comenzó a traer la puente y caminar el fardaje y los caballos y la yegua y los tascaltecas cargados con el oro; y de presto se puso la puente y pasó Cortés y los demás que consigo traía primero, y muchos de caballo.Y estando en esto suenan las voces y cornetas y gritas y silbos de los mexicanos, y decían en su lengua a los tel Tatelulco: “¡Salí presto con vuestras canoas, que se van los teules, y atajaldos, que no quede ninguno a vida!”. Y cuando no me cato, vimos tantos escuadrones de guerreros sobre nosotros y toda la laguna cuajada de canoas, que no nos podíamos valer, y muchos de nuestros soldados ya habían pasado. 
Y esperando desta manera, cargan tanta multitud de mexicanos a quitar la puente y a herir y matar en los nuestros, que no se daban a manos. Y como la desdicha es mala en tales tiempos, ocurre un mal sobre otro: como llovía, resbalaron dos caballos y caen en la laguna. Y como aquello lo vimos yo y otros de los de Cortés, nos pusimos en salvo de esa parte de la puente, y cargaron tanto guerrero, que por bien que peleábamos, no se pudo más aprovechar de la puente. Por manera que en aquel paso y abertura de agua presto se hinchó de caballos muertos y de indios e indias y naborias y fardaje y petacas. Y temiendo no nos acabasen de matar, tiramos por nuestra calzada adelante y hallamos muchos escuadrones que estaban aguardándonos con lanzas grandes, y nos decían palabras vitupiriosas, y entre ellas decía: “¡Oh cuilones, y aún vivos quedáis!” Y a estocadas y cuchilladas que les dábamos pasabamos, aunque hirieron allí a seis de los que íbamos. Pues quizá había algún concierto cómo lo habíamos concertado; ¡maldito aquél! Porque Cortés y los capitanes y soldados que pasaron primero a caballo por salvarse y llegar a tierra firme y asegurar sus vidas aguijaron por la calzada adelante, y no la erraron; también salieron en salvo los caballos con el oro y los tascaltecas. Y digo que si aguardáramos, ansí los de a caballo como los soldados, unos a otros en las puentes, todos feneciéramos, que no quedara ninguno a vida. 




Y la causa es ésta: porque yendo por la calzada, ya que arremetíamos a los escuadrones mexicanos, de la una parte es agua y de la otra parte azoteas, y la laguna llena de canoas. No podíamos hacer cosa ninguna, pues escopetas y ballestas, todas quedaban en la puente, y siendo de noche, ¿qué podíamos hacer sino lo que hacíamos? ¿Qué era arremeter y dar algunas cuchilladas a los que nos venían a echar mano, y andar y pasar adelante hasta salir de las calzadas? Y si fuera de día, muy peor fuera. Y aun los que escapamos fue Nuestro Señor servido de ello.Y para quien no vio aquella noche la multitud de guerreros que sobre nosotros estaban, y las canoas que dellos andaban arrebatar nuestros soldados, es cosa de espanto. Ya que íbamos por nuestra calzada adelante, cabe el pueblo de Tacuba, adonde ya estaba Cortés con todos los capitanes, Gonzalo de Sandoval y Cristóbal de Olí, y otros de caballo de los que pasaron delante, decían a voces: “Señor capitán, aguardemos, que vamos huyendo y los dejamos morir en las puentes, tornémoslos a amparar, si algunos han quedado, y no salen ni vienen ninguno.” Y la respuesta de Cortés fue que los que habíamos salido era milagro. Y luego volvió con los de a caballo y soldados que no estaban heridos, y no anduvieron mucho trecho, porque luego vino Pedro de Alvarado bien herido, a pie, con una lanza en la mano, porque la yegua alazana ya se la había muerto, y traía consigo cuatro soldados tan heridos como él y ocho tascaltecas, todos corriendo sangre de muchas heridas. Y entre tanto que fue Cortés por la calzada con los demás capitanes, reparamos en los patios de Tacuba. Ya habían venido de México muchos escuadrones, dando voces a dar mandado a Tacuba y a otro pueblo que se dice Escapulzaco. Por manera que comenzaron a tirar cara y piedra y flecha y con sus lanzas grandes, y nosotros hacíamos algunas arremetidas en que nos defendíamos y ofendíamos. 
Volvamos al Pedro de Alvarado, que como Cortés y los demás capitanes le encontraron de aquella manera y vieron que no venían más soldados, se le saltaron las lágrimas de los ojos…







jueves, 25 de junio de 2020

Por ahí dicen que no soy mexicano , porque de mis cuadros no escurre mole!


Federico ; surgido de la Escuela al Aire libre de Coyoacán y despues de su paso por la Académie Colarossi y Le Grande Chaumiere durante Les Années folles commencent en 1920 et se terminent en 1929 en Paris , Federico legara a nuestra cultura un numero basto de murales y obras monumentales en America . su cercana amistad con tres grandes propuestas : La Raza cósmica de Vasconcelos, La visión de Anáhuac de Alfonso Reyes y “Los dioses de México” D'un voyage au pays des Tarahumaras en la mirada de Antonin Artaud repercutirán en el pensamiento creativo de este gran maestro. 




Por estos antecedentes los mexicanos que vivían el Paris de las entre guerras pensaban y pintaban diferente, a los que permanecían en México, Sin embargo pintaran y entenderán La religión mitología y el nacionalismo de una manera única.
D'un voyage au pays des Tarahumaras, Éditions de la revue Fontaine, Paris, 1945
Donde Nos revela el mundo de un hombre agobiado, no tanto por la locura que padece como por el tratamiento psiquiátrico, ahí encuentra a sus iguales. Territorio donde las esfinges vivientes aparecen grabadas por la naturaleza en la montaña, símbolos de la santidad que Artaud confiere a tal tierra.
Y De nuevo recordamos toda esta serie de esfinges pre hispánicas labradas por Cantú en diferentes obras murales.
Decía Inés Amor :
Al principio ( Antonin Artaud ) me daba miedo pero poco a poco me fui acostumbrando a su presencia, en ese entonces pocos sabían lo que era el surrealismo.
También cuenta Inés, como Artaud presencio el disgusto de Diego Rivera quien le reclamo a Inés por haber vendido un cuadro en 500 pesos, cantidad que en la época se consideraba espectacular y como a sugerencia de Cantú consiguió para Artaud, morfina por conducto de un doctor amigo de ella. De ahí que en muchas ocasiones Artaud se encontrara en Trance.
Otro factor que ayudo en buena parte a la convivencia entre Antonin Artaud y Federico Cantú fue que los dos, no solamente eran solteros, se comportaban como tal, casi de la misma forma que Picasso en Montparnasse.
Bo